El
descarrilamiento de un tren interoceánico ocurrido este domingo tiene
conmocionado a México, luego de que al menos 13 personas murieron y 98
resultaron heridas durante el siniestro.
Dicho tren
formaba parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), en el
sur de México, megaproyecto que conecta los océanos Atlántico y Pacífico
mediante trenes, puertos y polos industriales, según reseñó CNN en español.
De acuerdo a un
comunicado de la Secretaría de Marina (SEMAR) de México, del total de
pasajeros, 139 personas resultaron ilesas, mientras que 98 sufrieron lesiones;
de estas últimas, 36 requirieron atención hospitalaria y el resto presentó
heridas leves.
El
descarrilamiento ocurrió en la comunidad zapoteca de Nizanda, municipio de
Asunción Ixtaltepec, Oaxaca, donde viajaban 250 personas a bordo de dos
locomotoras y cuatro vagones de pasajeros.
Para atender la
emergencia, dijo la Marina, se desplegaron 360 elementos navales, 20 vehículos,
cuatro ambulancias terrestres, tres ambulancias aéreas y un dron táctico.
La Marina explicó
previamente que en el evento “se presentó el descarrilamiento de la máquina
principal”.
La fiscal de
México, Ernestina Godoy, informó que, tras los hechos ocurridos en el Corredor
Interoceánico, la Fiscalía General de la República (FGR) abrió una carpeta de
investigación para determinar las causas del accidente.
“Agentes ministeriales de la Fiscalía Federal en Oaxaca, así como personal pericial y policial de la Agencia de Investigación Criminal, se coordinan con autoridades federales y estatales para llevar a cabo las indagatorias correspondientes”, señaló Godoy en su cuenta oficial de X, y añadió que las autoridades continuarán informando conforme avance la investigación.
LÍNEA Z BUSCA
COMPETIR CON EL CANAL DE PANAMÁ
La Línea Z
recorre 212 kilómetros entre Veracruz y Salina Cruz. La Semar expresó sus
condolencias a los familiares de las víctimas y aseguró que continuará
brindando apoyo a los afectados con transparencia y apego a la ley.
Con esta nueva
vía de comunicación, México busca impulsar el comercio internacional al unir
Asia con la costa este de Estados Unidos y Europa a través de ese paso, el
punto más estrecho del país que conecta el Pacífico con el Atlántico y que
busca competir con el Canal de Panamá.
