Los familiares de
Nahuel Gallo y Germán Giulani, dos argentinos detenidos en Venezuela, se
manifestaron este viernes frente a la sede de la Nunciatura Apostólica en
Buenos Aires para pedir su liberación y entregaron una carta al ministro
consejero de la entidad, monseñor Daniele Liessi, en la que solicitaron la
intermediación del Vaticano.
La marcha fue
encabezada por María Alexandra Gómez, esposa del gendarme argentino Nahuel
Gallo, de 34 años y detenido en Venezuela el 8 diciembre de 2024, y Virginia
Rivero, esposa del abogado Germán Giuliani, apresado en mayo de 2025.
Los manifestantes
desplegaron banderas y carteles con las fotografías de los detenidos, exigieron
que se cumplan las liberaciones prometidas por el Gobierno venezolano hace dos
semanas y denunciaron la dilación del proceso y la incertidumbre que atraviesan
las familias.
Familiares de
Nahuel Gallo y Germán Giulani
“Le pedimos que
dejaran de ser tibios, que sean defensores de los derechos humanos, defensores
del derecho a la vida”, expresó Gómez frente a la sede de la Nunciatura
Apostólica en Buenos Aires.
Gómez fue
recibida junto a Rivero por el monseñor Liessi, a quien entregaron una carta en
la que solicitan la intervención del Vaticano para la liberación de sus parejas.
“Confiamos en que
Su Santidad el Papa León XIV y el secretario de Estado del Vaticano, Cardenal
Pietro Parolin, puedan interceder ante el Gobierno venezolano para facilitar
una pronta solución a esta situación”, expresa el documento al que accedió EFE.
La
excarcelaciones
En la carta, las
familias apelaron a “la sensibilidad humanitaria y al compromiso permanente de
la Santa Sede con la defensa de la dignidad humana, la libertad y los derechos
fundamentales” y manifestaron su esperanza en que la Iglesia “pueda ejercer su
influencia moral para contribuir a una solución justa y humanitaria a esta
situación”.
Los familiares
expresaron que su preocupación ”se ve agravada por los numerosos informes de
organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos que han
documentado detenciones arbitrarias, tratos crueles, inhumanos o degradantes, y
graves violaciones a las garantías fundamentales en Venezuela”.
La ONG venezolana
Foro Penal y la oposición mayoritaria estiman entre 154 y 170 personas fueron
liberadas desde el 8 de enero, cuando el presidente del Parlamento, el chavista
Jorge Rodríguez, anunció un «número importante» de excarcelaciones, sin
precisar identidades ni las condiciones de estas medidas.
Según el último boletín oficial de la ONG, en Venezuela hay 863 presos políticos, entre ellos 86 extranjeros o con doble nacionalidad, aunque la posición del Gobierno es que están encarcelados por la “comisión de terribles hechos punibles”.
“Lo escuché fuerte”
Gallo fue acusado
de actividades terroristas por supuestamente participar en un complot para
atentar contra Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta y actual presidenta
encargada tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero por fuerzas
estadounidenses.
Su esposa dijo
este viernes que desde la institución eclesiástica les aseguraron que actuarían
como “intermediarios” y que “van a abogar” por la liberación de los detenidos.
Rivero, por su
parte, contó a EFE que tras casi un mes de incertidumbre, logró comunicarse con
su marido el pasado 16 de enero y confirmar que se encuentra en la cárcel de
máxima seguridad Yare II.
“Lo escuché bien,
lo escuché fuerte y eso me dio cierta tranquilidad”, dijo Rivero, quien agregó:
“Nosotros desde acá seguiremos haciendo todo lo que lo que esté en nuestras
manos para seguir ejerciendo presión y poder lograr la liberación de, no
solamente de los argentinos, sino de todos los presos políticos”.
Fuente/EFE
