SANTA ELENA /
GUAYAS – Tras diez días de angustia y una búsqueda incesante, la tragedia se
confirmó para seis familias del recinto Fátima. Los jóvenes que desaparecieron
el pasado 3 de enero mientras se dirigían a la playa han sido encontrados sin
vida en una zona rural de la provincia de Santa Elena.
El macabro
hallazgo en la comuna Manantial de Huangala
El descubrimiento
se realizó en una finca privada del sector Barbascal, en la parroquia Colonche.
Habitantes de la zona alertaron a las autoridades sobre la presencia de restos
humanos en avanzado estado de descomposición.
Al llegar al
sitio, los agentes de la Dinased y Criminalística confirmaron que los cuerpos
presentaban signos de violencia extrema: estaban maniatados, calcinados y con
impactos de proyectil. Junto a los restos, se hallaron dos motocicletas
incineradas, las mismas en las que los jóvenes se transportaban.
¿Quiénes eran las
víctimas?
Los jóvenes,
cuyas edades oscilaban entre los 17 y 25 años, habían salido desde el cantón
Pedro Carbo (Guayas) con destino a las playas de El Palmar para disfrutar del
feriado. Las víctimas han sido identificadas como:
Diego Joel Solís Villamar
(21 años)
Josué Francisco
Merchán Solís (19 años)
Cristhian Josué
Holguín Jácome (23 años)
Josué Johan Ponce
Merchán (25 años)
Víctor Fernando
Borbor Castro (22 años)
Eddi Josué Borbor
Castro (17 años)
Investigación en
curso: Un detenido
La Policía
Nacional informó que ya existe una persona detenida para investigaciones, quien
habría sido captada en cámaras de seguridad conduciendo una de las motocicletas
de las víctimas días después de la desaparición.
"No
descansaremos hasta dar con todos los responsables de este acto de barbarie que
enluta a la provincia del Guayas", declararon fuentes policiales durante
el traslado de los cuerpos al Centro Forense de Santa Elena.
Clamor por
seguridad
Este hecho ocurre
bajo un contexto de creciente inseguridad en las rutas que conectan Guayas con
la provincia de Santa Elena. Los familiares, entre el dolor y la indignación,
exigen justicia y que el caso no quede en la impunidad, denunciando que la zona
de la "vía interna" se ha vuelto un punto crítico para el accionar de
bandas criminales.
