El presidente de
Estados Unidos, Donald Trump, no dio tregua al gobierno de Nicolás Maduro,
luego de una tensa situación que estuvo marcada por más de 35 ataques en el
Caribe y en el Pacífico a embarcaciones que supuestamente traficaban droga
desde Venezuela, dejando al menos 100 muertos en altamar, los últimos 5 meses
del 2025.
Este 3 de enero,
Trump confirmó una embestida contra el país suramericano en su cuenta de Truth
Social.
"Estados
Unidos de América ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra
Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa,
ha sido capturado y trasladado fuera del país", refiere la publicación del
presidente.
Según dijo Trump,
esta operación se realizó en colaboración con las fuerzas del orden
estadounidenses y prometió dar detalles próximamente.
Se espera una
rueda de prensa a las 11:00 am ET desde Mar-a-Lago, su residencia en Florida.
Trump había
aumentado su presión sobre Maduro, designando el pasado 24 de noviembre al
Cártel de los Soles como una organización terrorista extranjera.
La medida se tomó
mientras Trump ponderaba si tomaba acción militar contra Venezuela, mientras
que Maduro negaba en un comunicado la existencia del cártel, describiendo la
acusación de la administración Trump como una “invención ridícula” destinada a
“justificar una intervención ilegítima e ilegal contra Venezuela”.
La publicación en
el Registro Federal fue una promesa más en la campaña de Trump para combatir el
tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Antes, el secretario de Estado, Marco
Rubio, acusó al Cártel de los Soles de ser “responsable de la violencia
terrorista” en el hemisferio occidental.
Hasta el 2025, la
etiqueta de organización terrorista extranjera se había reservado para grupos
como el Estado Islámico o Al Qaeda que usan la violencia con fines políticos.
Sin embargo, esta
entidad, que el gobierno de Estados Unidos alega que está liderada por Maduro,
no es un cártel per se.
“No es un grupo”,
afirmó Adam Isaacson, director de supervisión de defensa en la organización
Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos. “No es como un grupo en el
que la gente se identifique como miembros. No tienen reuniones regulares. No
tienen una jerarquía”.
Los venezolanos
comenzaron a usar el término Cártel de los Soles en la década de 1990 para
referirse a mandos militares que se enriquecieron con el tráfico de drogas. Los
“soles” en el nombre se refieren a las charreteras fijadas en los uniformes de
los oficiales militares de alto rango.
El término general se empleó para describir una organización de tráfico de drogas liderada por Maduro en 2020, cuando el Departamento de Justicia de EEUU, en el primer mandato de Trump, anunció la acusación contra el mandatario de Venezuela y su círculo íntimo por narcoterrorismo y otros cargos.
Trump culpa a
estos grupos de operar los barcos que su gobierno ha atacado y los acusa de
transportar droga, pero rara vez identifica a las organizaciones y no ha
aportado ninguna prueba.
Cinco meses de
ataques a "narcolanchas" dejan más de 100 muertos
Los ataques
militares de Estados Unidos a barcos que supuestamente transportaban drogas en
el mar Caribe y en el Pacífico comenzaron el 2 de septiembre del año pasado.
"Las Fuerzas
Militares de EEUU llevaron a cabo un ataque contra narcoterroristas del Tren de
Aragua. El ataque tuvo lugar mientras los terroristas se encontraban en aguas
internacionales transportando narcóticos ilegales con destino a Estados Unidos.
El ataque resultó en la muerte de 11 terroristas", refería una publicación
de la Casa Blanca en su cuenta de X, cuando dieron a conocer el primer
bombardeo a una embarcación.
Desde entonces y
hasta el 31 de diciembre, han sido más de 35 las embarcaciones que el gobierno
de Trump dijo que había destruido, dejando un saldo de más de 100 fallecidos.
En la última
embestida, el Comando Sur informó en su cuenta de X que había atacado contra
tres embarcaciones de narcotraficantes. "Estas embarcaciones eran operadas
por organizaciones terroristas designadas y se encontraban en aguas
internacionales. La inteligencia confirmó que las embarcaciones transitaban por
rutas conocidas de narcotráfico y que habían transferido narcóticos entre sí
antes de los ataques", refiere la publicación.
El operativo
"Lanza del Sur" intensificó los últimos ataques
"Lanza del
Sur", o "Southern Spear" en inglés, fue el nombre de la
presencia militar en la región, según dijo Hegseth el pasado 13 de noviembre,
manteniendo con ella una docena de barcos de la Marina estadounidense y unos
12,000 infantes en la zona.
Según el gobierno
de Trump, el aumento de buques de guerra se centraba en detener el flujo de
drogas hacia Estados Unidos. Los ataques tuvieron como objetivo embarcaciones
principalmente en el Caribe, pero también los ocurridos en el Pacífico, en los
que presuntamente se trafica gran parte de la cocaína de los mayores productores
del mundo.
Algunos
observadores dijeron que el portaaviones era una nueva herramienta de
intimidación contra el mandatario venezolano Nicolás Maduro, quien enfrenta
cargos de narcoterrorismo en Estados Unidos.
Sin embargo,
Trump justificó los ataques diciendo que Estados Unidos estaba en “conflicto
armado” con los cárteles de la droga y afirmando que los barcos son operados
por organizaciones terroristas extranjeras que estaban inundando las ciudades
estadounidenses con drogas.
Mientras, en
Estados Unidos, los legisladores, incluidos los republicanos, presionaban para
obtener más información sobre quién estaba siendo atacado y su justificación
legal.
Expertos dudaron
sobre afirmaciones de Trump respecto a narcolanchas
Trump y el jefe del Pentágono insistieron en que los ataques militares estadounidenses contra presuntos barcos narcotraficantes en aguas latinoamericanas salvaron vidas al impedir que los narcóticos llegaran a las costas estadounidenses.
Sin embargo, los
cárteles de la droga que operaban las embarcaciones en el Caribe, donde se ha
producido aproximadamente el 50% de los ataques aéreos, transportan
principalmente cocaína de Sudamérica a Europa, no a Estados Unidos, según
dijeron funcionarios actuales y anteriores de las fuerzas del orden y militares
estadounidenses, así como expertos en narcóticos.
Además, el
fentanilo, la droga más letal de todas, se introduce de contrabando casi
exclusivamente por tierra desde México, según los mismos funcionarios y
expertos.
La realidad del
narcotráfico en Latinoamérica puso en entredicho parte de la justificación
oficial del gobierno para esta campaña militar sin precedentes contra presuntos
barcos narcotraficantes y su posible efecto significativo en el suministro de
narcóticos en Estados Unidos, según los funcionarios y expertos.
“El fentanilo no
proviene de Venezuela. El fentanilo proviene de México”, afirmó Christopher
Hernández-Roy, investigador principal del Centro de Estudios Estratégicos e
Internacionales (CSIS) en Washington. “Lo que proviene de Venezuela es
cocaína”.
Y la mayor parte
de esa cocaína ya no se dirige a Estados Unidos, según dijo Hernández-Roy,
coautor de un informe de 2023 sobre el tema.
También, un
funcionario estadounidense experto en la lucha contra el narcotráfico ofreció
una evaluación similar, indicando que la cocaína representa aproximadamente el
90% de las drogas provenientes de Venezuela y que casi todas tienen como
destino Europa.
Intentos de un
diálogo que oficialmente no ocurrió
Hoy quedó en evidencia
que los dos líderes no acordaron el diálogo, que quizás hubiese sido una salida
diplomática a las tensiones entre ambos países.
El presidente
Trump había dicho el pasado 16 de noviembre a bordo del Air Force One que
“Venezuela quisiera hablar” y que "podría sostener conversaciones"
con el mandatario Nicolás Maduro, mientras Estados Unidos intensificaba su
presión militar con un ataque contra una supuesta lancha de narcotráfico y la
llegada de su portaaviones más avanzado.
Dos días después,
Maduro contestó en un mensaje público desde Venezuela: “No a la guerra… Nunca,
nunca la guerra”, insistiendo en que estaba dispuesto a dialogar.
“Hoy intentan
vilipendiar nuestra patria, amenazarla, serenidad absoluta, que los buenos
seguiremos ganando y la patria seguirá creando y creciendo”, expresó el
mandatario.
Después, Trump
insistió en que "podría hablar" con el líder venezolano Nicolás
Maduro, para "salvar muchas vidas" y agregó que se pueden "hacer
las cosas por las buenas", pero también "por las malas".
Trump ordena
bloquear buques petroleros sancionados que vayan a Venezuela
En medio de
crecientes tensiones con el regimen de Nicolás Maduro, Trump informó que su
gobierno incautó un buque petrolero frente a la costa de Venezuela.
“Fue incautado
por una muy buena razón”, dijo el presidente, quien explicó qué ocurriría con
el petróleo a bordo del buque: “Bueno, nos lo quedamos, supongo”, afirmó.
Luego la
secretaria de Justicia de Estados Unidos, Pam Bondi, publicó un video con imágenes
del operativo en altamar diciendo que "durante varios años, el buque
petrolero ha sido objeto de sanciones de Estados Unidos debido a su
participación en una red ilícita de envío de petróleo que apoya a organizaciones
terroristas extranjeras”
Días después,
Trump dijo que ordenará un bloqueo de todos los “buques petroleros sancionados”
que se dirijan a Venezuela.
“Venezuela está
completamente rodeada por la Armada más grande jamás reunida en la historia de
Sudamérica”, publicó Trump en su red social. “Sólo aumentará de tamaño, y el
impacto sobre ellos será algo que nunca han visto hasta que le devuelvan a
Estados Unidos todo el petróleo, la tierra y otros activos que nos robaron
previamente”.
A lo que
Venezuela respondió con un comunicado en el que acusa a Trump de violar
"el derecho internacional, el libre comercio y la libre navegabilidad” con
“una amenaza temeraria y grave” contra el país sudamericano.
También el
ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, afirmó que la Fuerza
Armada Nacional Bolivariana preservará "a toda costa" la integridad
territorial y el actual sistema "constitucional y democrático"
"Le decimos
al Gobierno norteamericano y a su presidente, que no nos intimidan sus burdas y
soberbias amenazas (...) y que la dignidad de esta patria no se negocia ni se
amilana ante nadie", añadió.
Pero Trump
declaró más tarde desde la base aérea Andrews, a las afueras de Washington,
"Recuerden que nos quitaron todos nuestros derechos energéticos. Nos
quitaron todo nuestro petróleo no hace tanto. Lo queremos de vuelta. Nos lo
quitaron ilegalmente",
Luego, Nicolás
Maduro dijo en un evento público desde la capital de su país, "¿Guerra?
Hemos dicho que no".
Estados Unidos
sancionó el último día del 2025 a cuatro empresas que operan en el sector
petrolero de Venezuela y designó a cuatro buques petroleros adicionales, que
Washington acusa de formar parte de una flota clandestina al servicio del
régimen de Maduro, como propiedad bloqueada.
La acció forma parte de la campaña de presión que el gobierno de Trump ejerce desde hace meses sobre Maduro. Las fuerzas estadounidenses también han incautado dos petroleros frente a la costa de Venezuela, están persiguiendo a otro y han llevado a cabo una serie de ataques mortales contra supuestos botes de contrabando de drogas en el mar Caribe y el océano Pacífico oriental.
Las sanciones más
recientes por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del
Departamento del Tesoro están dirigidas a los barcos de nombre Nord Star, Lunar
Tide, Rosalind y Della, y a sus compañías propietarias registradas.
“Las sanciones de
hoy continúan la campaña de presión del presidente Trump sobre Maduro y sus
secuaces”, declaró Tommy Pigott, portavoz del Departamento de Estado, en un
comunicado. "El gobierno de Trump está comprometido a desmantelar la red
que sostiene a Maduro y su régimen ilegítimo".