Las organizaciones locales advierten sobre la falta de suministros básicos para quienes han quedado a la intemperie
BEIRUT, LÍBANO –
La capital libanesa vive horas de angustia y caos. Tras la reciente ola de
ataques aéreos israelíes, miles de ciudadanos se han visto obligados a
abandonar sus hogares en una huida frenética hacia la seguridad. Lo que antes
eran calles vibrantes, hoy son rutas de escape para familias que cargan con lo poco
que pueden llevar consigo.
El mar como
último refugio
El pánico se ha
apoderado especialmente de los habitantes de Dahie, el suburbio sur de Beirut y
uno de los puntos más castigados por las explosiones. Ante la imposibilidad de
encontrar refugio en estructuras sólidas, cientos de personas han optado por desplazarse
hacia las zonas costeras o áreas periféricas, buscando en la cercanía del mar
un respiro frente al desplome de edificios.
Testimonios del
horror
En declaraciones
recogidas por la agencia Sputnik, residentes desplazados describieron escenas
de terror absoluto. Un refugiado proveniente de Dahie relató el sufrimiento de
la población civil:
"No se trata
solo del ruido de las bombas; es el miedo constante a que el techo se te caiga
encima. Tuvimos que dejarlo todo en minutos. No sabemos si cuando regresemos
nuestra casa seguirá en pie".
Claves de la
situación actual:
Zonas críticas:
El suburbio de Dahie concentra el mayor número de desplazados debido a la
intensidad de los ataques.
Destinos de
huida: Las familias buscan espacios abiertos, parques y el litoral de la ciudad
para pernoctar.
Crisis
humanitaria: Las organizaciones locales advierten sobre la falta de suministros
básicos para quienes han quedado a la intemperie.
Las autoridades locales intentan gestionar el flujo de personas, mientras el sonido de las explosiones sigue marcando el ritmo de una ciudad que no logra encontrar descanso.