El Departamento
del Tesoro de Estados Unidos emitió este viernes una licencia que autoriza
determinadas actividades relacionadas con la explotación y comercialización de
oro venezolano por parte de empresas estadounidenses, un sector que hasta ahora
estaba sujeto a sanciones.
El anuncio se
produce un día después de la reunión en Caracas entre la presidenta interina
venezolana, Delcy Rodríguez, y el secretario del Interior de Estados Unidos,
Doug Burgum.
La licencia
general 51 permite a empresas estadounidenses comprar, transportar y revender
oro de origen venezolano, incluso en operaciones que involucren al Gobierno de
Venezuela o a la Compañía General de Minería de Venezuela (Minerven).
La autorización
también abarca servicios logísticos, seguros y transporte vinculados al
comercio de ese metal.
El documento
establece que los contratos derivados de estas operaciones deberán regirse por
las leyes de Estados Unidos y que cualquier disputa legal deberá resolverse en
tribunales estadounidenses.
Asimismo, los
pagos que deban realizarse a entidades venezolanas sancionadas por Washington
no se efectuarán directamente, sino que deberán canalizarse a través de un
fondo controlado por el Departamento del Tesoro.
Burgum viajó el
jueves a Caracas acompañado por representantes del sector minero y se reunió
con Rodríguez, tras lo cual anunció que Washington emitiría próximamente
licencias para facilitar operaciones en el país.
Por su parte, el
presidente de la Asamblea Nacional venezolana, el chavista Jorge Rodríguez,
hermano de la presidenta interina, informó el lunes de que ya se encuentra en
revisión la Ley de Minas con el objetivo de reformarla de forma urgente y abrir
el sector a la inversión extranjera, como ya ocurrió con la Ley de
Hidrocarburos y el sector petrolero.
El jueves también
se anunció el restablecimiento oficial de las relaciones diplomáticas entre
Estados Unidos y Venezuela, cuando se acaban de cumplir dos meses del operativo
estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro.
Los vínculos diplomáticos
entre ambos países permanecían rotos desde principios de 2019, durante el
primer mandato de Donald Trump, cuando Washington reconoció al opositor y
entonces presidente del Parlamento, Juan Guaidó, como presidente interino, lo
que llevó al Gobierno de Maduro a romper relaciones con Estados Unidos.
