Mientras Pekín
exige libertad comercial, expertos denuncian que tras 25 años de explotación de
recursos el trabajador venezolano sobrevive con el salario más bajo del mundo.
Este 2 de abril de 2026, el gobierno de China alzó su voz de protesta contra las licencias generales impuestas por Washington que condicionan la actividad minera en suelo venezolano. El portavoz de Exteriores del gigante asiático subrayó su rechazo a cualquier interferencia que afecte los convenios estratégicos entre Pekín y la administración de Nicolás Maduro.
Sin embargo,
esta disputa diplomática ocurre en un contexto crítico para el pueblo
venezolano. Analistas económicos señalan que, a pesar de más de dos décadas de
explotación minera y petrolera por parte de empresas chinas, los beneficios no
han llegado a la mesa del trabajador. Con un sueldo que se mantiene como el más
bajo del planeta, la clase obrera añora un ajuste salarial justo que sea
financiado con el pago real y transparente del crudo y los minerales que salen
del país.
Ampliación de
Contextos:
Expertos en
materia laboral coinciden en que cualquier licencia o acuerdo de cooperación
debe garantizar ingresos que permitan dignificar el trabajo en Venezuela. La
crítica se centra en que, mientras se negocian grandes capitales, los
trabajadores esperan que se les aumente el sueldo de manera urgente para salir
de la miseria extrema que golpea a las familias este 2026.
Fuente Oficial: Cancillería de China / Análisis de Expertos / Última Hora Venezuela.