El mandatario estadounidense reconoció la alta capacidad operativa y los ingresos récord que genera el crudo venezolano, destacando la relevancia de la relación comercial activa entre ambas naciones en 2026.
La dinámica energética global ha experimentado un giro notable. En una reciente intervención, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, posicionó a su nación como el líder indiscutible en la producción mundial de hidrocarburos, superando los niveles combinados de Rusia y Arabia Saudita.
Sin embargo, el
análisis del mandatario fue más allá al señalar una pieza clave en el
rompecabezas: Venezuela.
Trump enfatizó que, al evaluar la capacidad productiva internacional, la industria venezolana debe ser considerada integralmente debido a su vasta disponibilidad de crudo bajo el suelo.
El mandatario hizo hincapié en que, pese a las coyunturas
políticas, la relación comercial es una realidad operativa constante: Venezuela
ya suministra crudo al mercado estadounidense, logrando niveles de ingresos
significativos para el país sudamericano que superan registros históricos
previos.
"Sacamos millones de barriles y nos llevamos muy bien", subrayó el jefe de Estado, validando que el intercambio energético entre Caracas y Washington se mantiene vigente y sólido durante este año 2026.
Esta declaración subraya una visión
pragmática donde el recurso energético prima sobre otros factores, consolidando
a Venezuela como un actor estratégico en la actual arquitectura del mercado
petrolero norteamericano.
Fuente: Noticiero Venevision
