Las autoridades médicas confirman el fallecimiento tras complicaciones neurológicas, recordando que el contacto con este mamífero representa un riesgo mortal inminente.
Un caso devastador de salud pública ha sido confirmado tras el deceso de un menor de 11 años en Canadá, víctima del virus de la rabia.
La
tragedia ocurrió después de que el niño despertara con un murciélago sobre su
rostro, sin que el menor presentara inicialmente señales visibles de una
mordedura o laceración cutánea.
Transcurridas varias semanas, el cuadro clínico se agravó severamente cuando el paciente manifestó complicaciones neurológicas críticas, lo que permitió a los profesionales de la salud determinar la presencia del virus.
Los expertos subrayan que este caso es un recordatorio de la alta peligrosidad de esta afección, que posee un índice de letalidad casi absoluto una vez que aparecen los primeros signos físicos.
Ante cualquier interacción
con murciélagos, se insta a la población a considerar el hecho como una
emergencia médica de prioridad máxima.
Fuente: Univisión.

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