Wilber Rafael Garcés Pérez se encuentra en condición grave pero estable y bajo custodia federal, mientras congresistas y autoridades locales exigen una investigación independiente sobre el uso excesivo de la fuerza.
Un oficial del
Servicio de Inmigración y Control de Aduanas protagonizó un violento tiroteo
este domingo en la ciudad de Austin, en el estado de Texas, dejando a un
ciudadano venezolano herido de gravedad.
Los hechos
ocurrieron poco después del mediodía, cuando las tensiones se dispararon tras
una colisión vehicular en la que se vio involucrado un automóvil Toyota Corolla
azul conducido por la víctima.
Según registros
preliminares y videos compartidos en plataformas digitales, el impacto contra
una camioneta SUV fue seguido inmediatamente por detonaciones de arma de fuego
que impactaron la parte alta de la espalda del conductor, justo detrás del
cuello.
La representación legal de la familia, a cargo de la abogada de inmigración Kate Lincoln Goldfinch, identificó al afectado como Wilber Rafael Garcés Pérez, de 28 años de edad, quien se ganaba la vida realizando entregas a través de la plataforma DoorDash.
Voceros del Departamento de Seguridad Nacional respondieron a los señalamientos indicando que el venezolano ingresó a territorio estadounidense durante la administración anterior y contaba con una orden de deportación pendiente.
Tras el incidente, los servicios de emergencia médica del condado
Austin-Travis trasladaron al herido a un centro asistencial bajo un estado
crítico pero estabilizado, para posteriormente ser puesto bajo custodia
federal.
El suceso desató una profunda condena por parte de líderes políticos locales y federales.
El alcalde demócrata de Austin, Kirk Watson, expresó su absoluta decepción por el uso de la fuerza letal en las calles de la ciudad y confirmó que el Departamento de Policía local colaborará con los Texas Rangers para ejecutar una indagatoria independiente.
Por su parte, el congresista Greg Casar advirtió sobre el riesgo de una deportación apresurada que elimine a un testigo clave, exigiendo al secretario del Departamento de Seguridad Nacional la preservación de todas las evidencias.
Este episodio se suma a una serie de operativos
polémicos en ciudades como Houston, Minneapolis y Chicago, reflejando la
presión gubernamental por incrementar las detenciones migratorias mediante
tácticas severas que continúan encendiendo el debate nacional y generando
protestas ciudadanas.
Fuente: EL
PAÍS.
