Una llamada de emergencia destapó una trama de violencia intrafamiliar y relaciones prohibidas en Florida, cuando el sheriff Grady Judd expuso el insólito caso de Christina Clemens y su hijo Shane Clemens.
El caso salió a la luz pública en la ciudad de Lakeland, condado de Polk, estado de Florida, cuando la oficina del sheriff recibió una llamada de emergencia alertando sobre un altercado en una residencia.
Christina Clemens denunció que su hijo Shane la había agredido físicamente durante una discusión.
Al interrogar al joven sobre los motivos de la pelea, este reveló a los oficiales que mantenía una relación íntima con su madre desde que tenía 18 años, asegurando que el vínculo se prolongó por aproximadamente un centenar de ocasiones.
Ante la gravedad de las declaraciones, las autoridades interrogaron a la madre, quien confirmó los hechos de manera informal.
La investigación
policial determinó la detención inmediata de ambos involucrados bajo cargos
graves de incesto y adulterio, conmocionando a la comunidad local por la
naturaleza del suceso.
Fuente: Oficina del Sheriff del Condado de Polk,
Florida.
