Ignacio, Elena y su hijo fueron reportados como
desaparecidos en Santa María del Río; tras catorce días de búsqueda, los
cuerpos sin vida fueron hallados enterrados en el patio de su propia
residencia.
Un horrendo crimen ha sacudido por completo al estado de San Luis Potosí y a todo México.
La tragedia comenzó cuando Ignacio Montejano Rodríguez, de setenta y nueve años, su esposa Elena Celaya, también de setenta y nueve años, y su hijo de cincuenta y cinco años desaparecieron el pasado veintiocho de julio de dos mil veintiséis en el barrio de San José, ubicado en el municipio de Santa María del Río.
Durante catorce largos días, sus seres
queridos mantuvieron una búsqueda desesperada con la esperanza de hallarlos con
vida.
Sin embargo, el once de agosto de dos mil veintiséis, la Fiscalía General del Estado confirmó el peor escenario al localizar los tres cuerpos sin vida y enterrados clandestinamente dentro de su propia casa.
Lo más
perturbador del caso, confirmado por el gobernador Ricardo Gallardo, es que el
presunto autor material del multihomicidio es el nieto e hijo de las víctimas,
un joven a quien criaron y cuidaron desde niño.
De acuerdo con las investigaciones oficiales, el agresor disolvió clonazepam, un medicamento controlado de uso psiquiátrico utilizado para dormir, en una jarra de agua de limón.
Tras servirles la limonada en la mesa de su propio hogar, las víctimas se desvanecieron por los efectos del fármaco, momento que el criminal aprovechó para quitarles la vida.
El móvil
detrás de esta atrocidad fue apoderarse de las casas y propiedades de sus
abuelos y de su padre.
Actualmente, el presunto asesino se encuentra detenido bajo custodia policial. No obstante, su defensa legal ha argumentado que padece una enfermedad mental, por lo que solicitarán ante las autoridades que sea declarado inimputable para recibir tratamiento psiquiátrico en lugar de ir a la cárcel.
Fuente:Telediario.