La industria de las criptomonedas en Venezuela da un giro histórico con el anuncio de la habilitación de depósitos directos en bolívares a través de Pago Móvil y transferencias bancarias.
Esta nueva modalidad permite a los usuarios adquirir
activos digitales estables como el USDT o la USDC de forma inmediata,
eliminando las tradicionales barreras de tiempo de espera y reduciendo a 0% la
comisión por depósito.
No obstante, esta medida plantea un cambio profundo en el anonimato financiero. Al operar de forma directa mediante la banca nacional regulada bajo los parámetros de la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) y el Banco Central de Venezuela (BCV), las transacciones quedan asociadas de manera directa al nombre y cédula del usuario ante los entes fiscales.
Esto simplifica los cruces de datos para la recaudación del Impuesto Sobre la Renta (ISLR) y mantiene vigente el tributo del 3% de la Ley de Grandes Transacciones Financieras (LGTF) para aquellos comercios considerados contribuyentes especiales.
Mientras que los retiros hacia cuentas bancarias tendrán una comisión ajustada del 0.3% exigiendo estricta titularidad en las cuentas, analistas económicos señalan que esta alianza actúa como una válvula de escape y un colchón de liquidez ante la escasez de divisas en efectivo dentro de la banca nacional.
Al captar bolívares
excedentes de manera legal a cambio de activos digitales, se mitiga la presión
sobre el dólar paralelo, ofreciendo a los comercios y ciudadanos una vía legal
para protegerse de la inflación sin asumir los sobreprecios del mercado P2P
tradicional.
Tras un riguroso proceso de verificación de fuentes y análisis de
viabilidad operativa en el ecosistema financiero venezolano, se confirma la
autenticidad de la actualización de la plataforma, descartando noticias falsas
o rumores de restricciones operativas.
Fuente: Red de
análisis financiero y actualización de servicios de The Daily Journal.
