La venezolana
Keylis Samahi Belfon Arismendi, señalada por sus presuntos vínculos con una red
que estafó a 122 personas mediante falsos proyectos inmobiliarios en las provincias
La Romana y La Altagracia, en República Dominicana, fue detenida en Medellín,
Colombia.
Según informa
Diario Libre, de República Dominicana, es la quinta mujer arrestada en el marco
de la investigación conocida como Operación Guepardo, en la que figuran nueve
imputados. Entre ellos destacan el abogado dominicano Javier Ulloa Bueno y el
canadiense Yves Alexandre Giroux.
Belfon Arismendi
es señalada de liderar la estructura del fraude junto a la dominicana Loany
Lismeiry Ortiz Nova, quien también fue capturada en Colombia a comienzos de
febrero y cuyo proceso de extradición se encuentra adelantado.
Las autoridades
sostienen que ambas adquirieron bienes de alto valor en República Dominicana,
utilizando el dinero que las víctimas depositaron en la cuenta principal de la
empresa Novasco Real Estate SRL como pago por los supuestos proyectos.
De acuerdo con el
procurador fiscal de Antilavado, Claudio Cordero, la cuenta bancaria de Novasco
Real Estate era manejada por Ortiz Nova, quien habría transferido los fondos a
Belfon Arismendi durante el último año de la estafa para la compra de propiedades
muebles e inmuebles.
Cordero agregó
que la ciudadana venezolana también habría participado en la planificación de
la fuga de Ortiz Nova hacia Colombia y que, tras los arrestos del 7 de febrero
de 2025, trató de ocultarse en Venezuela antes de intentar cruzar por Cúcuta.
Las autoridades
dominicanas informaron que en las próximas horas remitirán el expediente a
Colombia para iniciar el proceso de extradición de Belfon Arismendi, para que
enfrente cargos relacionados con el fraude que supera los 18 millones de
dólares y que afectó a víctimas de República Dominicana y otros países.
Además de Belfon
Arismendi y Ortiz Nova, el Ministerio Público señala como integrantes de la red
a Marisol Nova Nolasco —madre de Loany Lismeiry—, Rocío Rodríguez de Moya,
Astrid Ridelys Bello, Samayra del Rosario Barreto —hija del narcotraficante
extraditado Toño Leña—, y Loana Paola Guerrero.
La acusación
sostiene que el grupo creó una estructura criminal dedicada a promocionar
proyectos inmobiliarios inexistentes, captando compradores de República
Dominicana, Puerto Rico, Estados Unidos, Canadá y Europa mediante el uso de la
marca RE/MAX, reconocida internacionalmente por su credibilidad en el sector.
Algunas de las víctimas estadounidenses han interpuesto demandas civiles contra
esta empresa en busca de reparaciones.
Las titulares de
la Procuraduría Antilavado y de la Fiscalía de La Romana, Ramona Nova y Reina
Rodríguez, agradecieron a Interpol Colombia por la cooperación que permitió la
captura de Belfon Arismendi, gestionada a través de la oficina OCN-Interpol
Santo Domingo.
