Un avión de la
compañía Turkish Airlines, que conectaba las ciudades de Estambul y Barcelona,
ha tenido que hacer un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de
Barcelona-El Prat este jueves por la mañana debido a una supuesta amenaza de
bomba que ha resultado ser una falsa alarma. Ha sido una pasajera la que ha
alertado a la tripulación tras conectarse a la wifi del aparato y ver que otro
usuario había configurado su clave con un nick que decía en inglés: "'Va a
explotar una bomba a las 9.30".
Un portavoz de
Turkish Airlines, Yahya Üstün, ha explicado que la alarma se detectó cuando un
pasajero creó un punto de acceso a Internet a bordo y había configurado el
nombre de la red para incluir una amenaza de bomba. El pasaje lo supo cuando el
avión se estaba acercando ya a su destino. A partir de ese aviso, se han
activado todos los protocolos de seguridad, incluida la escolta de un caza de
la fuerza aérea francesa. En la aeronave viajaban unas 150 personas entre
pasajeros y tripulación que han descendido por su propio pie.
La investigación
no descarta que haya sido una broma de mal gusto, pero la falsa amenaza de
bomba está penada con cárcel
La aeronave ha
aterrizado en una zona alejada del aeropuerto de Barcelona para poder ser
examinada por los equipos de emergencia. Miembros del Grupo de Especialistas en
Desactivación de Explosivos (GEDEX) de la Guardia Civil han registrado el
aparato, sin encontrar nada, y posteriormente han procedido a revisar el
equipaje y a los pasajeros, uno por uno, con escáneres, tal y como marca el
protocolo. En el dispositivo también han participado efectivos de los Mossos,
el Cuerpo Nacional de Policía, policía local de El Prat de Llobregat, los
bomberos y Protecció Civil que ha activado el plan Aerocat por la emergencia.
La Guardia Civil
ha abierto una investigación para tratar de determinar quién ha sido el autor
de la falsa alarma. No se descarta que pudiera tratarse de una broma de mal
gusto. Si se considera que hay un delito de falsa amenaza de bomba, este está
castigado en el Código Penal español con penas de tres meses a un año de
cárcel, según contempla el artículo 561.
Por el momento,
los agentes se han centrado en examinar la lista de pasajeros de la aeronave y
por eso han cotejado tanto su documentación como sus dispositivos electrónicos.
También analizan el contexto del mensaje en la red wifi, así como su
intencionalidad.
Turkish Airlines
ha iniciado las gestiones necesarias para identificar al pasajero en cuestión y
denunciarlo. La aerolínea añade que el protocolo de seguridad se ha realizado
de conformidad con las normas internacionales de seguridad aérea. Tras
descartar cualquier amenaza, el mismo vuelo ha recogido pasajeros, como estaba
previsto, y los ha llevado de regreso a Turquía.
Controles a todos
los pasajeros
Una de las pasajeras, Ayda O., ha explicado al aterrizar que los han tenido retenidos durante cuatro horas sin que nadie les explicase la razón y que se han enterado de lo que ocurría por los medios de comunicación. Ha narrado cómo han pasado varios controles policiales después de estar una hora dentro del avión y que la policía ha revisado con perros de la unidad antiterrorista el equipaje de mano, así como los dispositivos electrónicos. Los pasajeros han ido saliendo del aeropuerto progresivamente.
Otro pasajero ha
dicho que el avión ha estado dando vueltas en el aire mucho rato y que tras
aterrizar entró la policía en la aeronave. También ha remarcado que nadie les
ha explicado que se trataba de un aviso de bomba y que luego han estado horas
en controles, tanto de equipajes con perros como de pasaportes y otra
documentación, hasta que les permitieron salir.
Sobre este
incidente, el delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto, ha manifestado
que ha estado en contacto "permanente" con Aena, dirección del aeropuerto
y con la Guardia Civil por esta falsa amenaza de boma. Prieto remarca que
"se ha activado el protocolo de seguridad aeroportuaria" y que tras
"las comprobaciones" de la Guardia Civil se "ha descartado
cualquier riesgo y se ha desactivado la alerta". "En todo momento, la
actividad del aeropuerto se ha desarrollado normalmente durante todo el
dispositivo", remarca Prieto.
Escolta de cazas
La falsa amenaza de bomba ha provocado un fuerte despliegue de la emergencia antiterrorista, no solo al llegar a Barcelona sino también en el aire. El avión turco ha entrado en el espacio aéreo española escoltado por un caza de la fuerza aérea francesa. El Ministerio de Defensa ha tratado el caso en el marco OTAN, y ha sido activada la unidad militar de la Alianza más próxima a la aeronave en vuelo, informan fuentes militares. El CAOC (Centro de Operaciones Aéreas Combinadas) del Ejército del Aire ha monitorizado desde la base aérea madrileña de Torrejón la llegada del avión comercial. La mala climatología en Madrid ha hecho aconsejable que el avión amenazado siguiera escoltado hasta El Prat por el caza francés.
