El sargento de
policía Jean Carlos Jaramillo, de 27 años, falleció la tarde de este miércoles
en el sector Las Malvinas, al sur de Guayaquil, durante un operativo de
persecución iniciado tras un crimen reportado en el área.
Según el informe
policial preliminar, Jaramillo se movilizaba en un patrullero junto a otros
uniformados rumbo a verificar una alerta por la muerte violenta de una persona
registrada en el sector Las Acacias. Al llegar al sitio, los agentes
identificaron a presuntos involucrados.
Los sospechosos
emprendieron la huida en un vehículo y se inició una persecución. Durante el
trayecto, uno de los ocupantes realizó disparos contra el patrullero. El ataque
impactó al sargento, quien permaneció dentro del vehículo oficial. La Policía
confirmó su fallecimiento en el lugar.
Un civil herido
durante el operativo
Producto del
desplazamiento policial y la huida de los sospechosos, un transeúnte resultó
herido en un accidente de tránsito. Fue trasladado a un centro médico y no se
reportaron lesiones por proyectil.
La Policía
Nacional desplegó patrullaje y unidades tácticas para localizar a los
responsables del ataque.
Recompensa y
llamado ciudadano
Horas después del
hecho, las Fuerzas Armadas del Ecuador y la Policía Nacional difundieron un
afiche institucional con el mensaje "¡Alerta! Recompensa", en el que
solicitan información ciudadana que permita identificar a los responsables del
asesinato del uniformado en el sector Las Malvinas, Guayaquil.
El anuncio
detalla dos canales formales de contacto:
Línea gratuita 131 y el correo: informa@recompensas131.org.
Las autoridades
recalcaron que la entrega de información se realiza bajo absoluta
confidencialidad, en coordinación con el sistema de recompensas vigente para
casos de alto impacto criminal.
Impacto
institucional y contexto de seguridad
La institución
policial expresó condolencias a la familia del sargento y señaló que el hecho
representa el primer uniformado fallecido en 2026. El 27 de diciembre del año
anterior se registró el asesinato de dos policías en Esmeraldas.
El suceso reabre
el debate sobre el incremento de hechos violentos en sectores urbanos de
Guayaquil y su relación con estructuras delictivas, así como la necesidad de
estrategias de seguridad focalizadas en zonas catalogadas como de riesgo (12).
Fuente:www.eldiario.ec
