El líder
norcoreano Kim Jong-un condicionó una mejora de relaciones con Washington si
abandona su «política hostil», reconociendo el estatus nuclear de Corea del
Norte en su Constitución, durante el Congreso partidario que concluyó con un
desfile militar, según la agencia estatal KCNA.
«Si Estados
Unidos respeta el estatus actual de nuestro Estado, tal como está consignado en
la Constitución, y retira su política hostil hacia Corea del Norte, no
tendríamos motivo para no llevarnos bien», afirmó Kim en informe del viernes y
sábado pasados. Reafirmó: «Fortalecer y ampliar aún más las fuerzas nucleares
del Estado […] es la voluntad firme e inquebrantable de nuestro partido», refiriéndose
a la enmienda de 2023.
Previamente
condicionó diálogos excluyendo desnuclearización. El presidente Donald Trump
expresó deseo de reunirse pronto, pero no concretó en octubre durante gira
asiática con escala en Seúl. Hacia Corea del Sur, Kim calificó de «engañosos»
los gestos de Lee Jae-myung, definiéndolo como «entidad hostil» sin intención
de tratos.
El Ministerio de
Unificación surcoreano lamentó la postura de «dos Estados hostiles»,
reafirmando principios: respetar sistema norcoreano, no absorción y no
hostilidades. El Congreso, órgano clave para ruta quinquenal, cerró miércoles
con desfile en plaza Kim Il-sung: columnas de tropas, incluidas de Kursk (apoyo
ruso en Ucrania).
Sin exhibir
Hwasong-20 (octubre pasado), Kim advirtió «terribles ataques de represalia»
contra actos hostiles.
