La comunidad internacional observa con máxima preocupación
la situación del Arctic Metagaz, un gigantesco buque metanero de bandera rusa
que navega sin rumbo y sin tripulación en las aguas del Mediterráneo central.
Tras ser impactado por drones a principios de marzo, la embarcación se ha
convertido en una "bomba de tiempo" ambiental que amenaza las costas
de varios países europeos y africanos.
El origen del incidente: Ataque y abandono
El buque, que transportaba Gas Natural Licuado (GNL) y
cientos de toneladas de combustible desde el puerto de Múrmansk, sufrió graves
daños estructurales tras un presunto ataque con drones marinos el pasado 3 de
marzo. Aunque Rusia ha calificado el acto como "terrorismo y
piratería", Ucrania no ha reivindicado la autoría del ataque.
Debido a la magnitud de las explosiones y los incendios
internos, la tripulación de 30 personas tuvo que ser evacuada de emergencia,
dejando al navío totalmente a la deriva.
La amenaza de la "flota en la sombra"
El Arctic Metagaz es identificado por la Unión Europea como
parte de la "flota fantasma" del Kremlin. Estos buques operan con
seguros opacos y registros de mantenimiento cuestionables para esquivar las
sanciones comerciales impuestas a Rusia. Esta falta de transparencia dificulta
ahora las labores de rescate, ya que no hay claridad sobre quién debe asumir la
responsabilidad legal y financiera de la operación de salvamento.
Dato Clave: Nueve países, entre ellos España, Italia y
Francia, han enviado una carta urgente a la Comisión Europea advirtiendo que el
buque representa un "riesgo inminente de desastre ecológico a gran
escala".
Riesgos actuales y ubicación
A día de hoy, el reporte de las autoridades indica lo
siguiente:
Ubicación: El buque ha derivado desde aguas de Malta hacia
la zona de búsqueda y rescate de Libia.
Carga peligrosa: Transporta aproximadamente 900 toneladas
de combustible (gasóleo y diésel) y una cantidad indeterminada de gas licuado
en tanques que podrían colapsar.
Estado del buque: Imágenes aéreas muestran una brecha
masiva en el casco y una escora pronunciada, lo que aumenta las posibilidades
de hundimiento o una explosión criogénica.
Reacción de Europa
Los líderes de las naciones mediterráneas exigen una acción
coordinada de la UE para intervenir el buque antes de que ocurra un vertido
irreversible. Sin embargo, la intervención es compleja debido a que el barco se
encuentra en aguas internacionales y pertenece a una entidad que busca evadir
las leyes marítimas convencionales.
Fuente:Agencias
