El
mandatario estadounidense asegura que la medida busca capturar a inmigrantes irregulares
y garantizar la seguridad nacional en las terminales aéreas.
En una nueva
escalada de sus políticas de "tolerancia cero", el presidente de los
Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que enviará contingentes de agentes
del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a los principales
aeropuertos del país. Esta medida tiene como objetivo principal la
identificación y el arresto inmediato de inmigrantes en situación irregular que
intenten utilizar el sistema de transporte aéreo nacional o internacional.
La decisión se
fundamenta en lo que la administración denomina una estrategia de
"seguridad total y control de fronteras". Según las declaraciones
oficiales, la presencia de ICE en los aeropuertos no solo servirá para ejecutar
órdenes de deportación pendientes, sino también como un filtro de seguridad
adicional ante el flujo constante de pasajeros.
Puntos clave de
la medida:
Vigilancia en
terminales: Los agentes de ICE trabajarán en conjunto con la Oficina de Aduanas
y Protección Fronteriza (CBP) para realizar verificaciones de estatus
migratorio de forma aleatoria.
Enfoque en
antecedentes: Se dará prioridad a la detención de personas con órdenes
judiciales de expulsión o antecedentes penales que se encuentren transitando
por los hubs aéreos más importantes como los de Nueva York, Miami y Los
Ángeles.
Justificación de
seguridad: El gobierno argumenta que los aeropuertos han sido utilizados como
"puntos ciegos" por redes de tráfico de personas, y esta medida busca
cerrar esa brecha.
Organizaciones
defensoras de los derechos civiles ya han manifestado su preocupación,
advirtiendo que esta medida podría generar casos de perfilamiento racial y
retrasos significativos en los procesos de embarque para ciudadanos y
residentes legales.
Fuente: Reportes de agencias internacionales.