El dirigente opositor asegura que los ingresos petroleros y la recaudación de impuestos son suficientes para dignificar el ingreso de los venezolanos de forma inmediata
En un contexto económico donde la canasta alimentaria no da tregua al bolsillo del ciudadano, se ha lanzado una propuesta que busca sacudir el tablero financiero nacional.
Se sostiene que es perfectamente viable decretar un aumento del salario mínimo
y de las pensiones a 150 dólares mensuales.
¿De dónde
saldría el dinero?
A diferencia de otras posturas, se enfatiza que el Estado venezolano posee actualmente las herramientas financieras para costear este ajuste.
Según las proyecciones
presentadas, el financiamiento provendría de dos fuentes principales:
Exportación
Petrolera: El flujo de caja generado por las ventas actuales de crudo.
Recaudación
Fiscal: El ingreso masivo de divisas a través del IVA y el IGTF (Impuesto a las
Grandes Transacciones Financieras).
"La plata
está, lo que falta es voluntad para priorizar a los trabajadores y a nuestros
abuelos que hoy sobreviven con ingresos de miseria", señalan los
impulsores de la medida.
El abismo entre
el bono y el salario
Actualmente, la administración pública ha optado por una política de "bonificación", donde el grueso del ingreso no tiene incidencia en prestaciones sociales.
Esta
propuesta busca que esos 150 dólares sean la base legal, impactando
positivamente en vacaciones, aguinaldos y beneficios de ley que hoy están
prácticamente paralizados para el sector público.
Fuente
consultada: Noticias al Día y a la Hora
