El macabro engaño fue descubierto cuando el hombre, tras nueve meses de mentiras, abrió el ataúd y encontró la caja vacía.
En un hecho que ha dejado atónitos a los habitantes de la parroquia Mariscal Sucre, en el cantón Milagro, una mujer llevó el engaño a niveles extremos.
Durante casi un año, mantuvo la farsa de una gestación frente a su pareja, culminando el fraude con la supuesta muerte del neonato tras el parto.
El objetivo detrás de esta elaborada puesta en escena era la obtención de dinero bajo el concepto de gastos médicos, hospitalización y, finalmente, servicios funerarios.
La situación alcanzó su punto crítico durante el velatorio del supuesto infante. El esposo, embargado por la duda y el dolor, decidió inspeccionar el pequeño féretro antes de la sepultura. Para su horror y sorpresa, el ataúd no contenía restos humanos, revelando que el nacimiento y el fallecimiento jamás ocurrieron.
Este caso de estafa emocional y financiera ha generado un intenso debate sobre las penas legales para este tipo de fraudes en la región.
Ampliación de Contextos: El cantón Milagro, ubicado en la provincia del Guayas, ha registrado un aumento en reportes de estafas mediante ingeniería social y engaños domésticos en los últimos dos años.
La legislación ecuatoriana tipifica la estafa con penas de prisión que varían según el monto y el daño causado, aunque el componente del "falso velorio" añade una carga de perturbación al orden público.
Visión Global:
Este suceso recuerda casos similares en países como México y Colombia, donde se han reportado simulaciones de estados de gravidez para retener parejas o extorsionar económicamente, evidenciando una problemática sociológica de fraude afectivo que trasciende fronteras.
Fuente Oficial: Reportes policiales del Cantón Milagro /
Subtrópico 90.
