Entre llantos y oraciones, los feligreses presenciaron cómo el sujeto, presuntamente bajo efectos de alucinógenos, profanó el histórico templo gótico del Valle del Cauca.
La ciudad de Cali se encuentra en estado de shock tras un acto de profanación sin precedentes en la emblemática Iglesia La Ermita.
Lo que
comenzó como una jornada de oración se transformó en una escena de terror
cuando un hombre ingresó violentamente al templo con un objetivo claro:
destruir el patrimonio religioso y cultural que alberga este ícono
arquitectónico.
Según relatos de testigos presenciales recopilados en el lugar, el atacante no solo actuaba con una fuerza desmedida, sino que profería gritos que helaron la sangre de los presentes. "¡Yo soy el Satán!", vociferaba el individuo mientras derribaba crucifijos y decapitaba estatuas de santos ante la mirada impotente de la comunidad.
Las autoridades locales
manejan la hipótesis de que el sujeto se encontraba bajo una fuerte crisis
psicótica inducida por el consumo de sustancias alucinógenas, lo que explicaría
su comportamiento errático y su delirio de carácter satánico.
El impacto emocional entre los devotos ha sido devastador. En los videos captados momentos después del ataque, se escucha el desgarrador llanto de los feligreses que intentaban recoger los restos de las imágenes.
"Es un ataque directo a nuestra fe, un dolor que no se puede
explicar", comentaba una mujer mientras observaba los altares destrozados.
Este lamentable suceso no solo deja pérdidas materiales incalculables en una estructura que es símbolo del estilo gótico en Colombia, sino que abre un debate urgente sobre la seguridad en los centros de culto y la atención a personas con trastornos de adicción.
El sospechoso ya se encuentra
bajo custodia policial, a la espera de una evaluación psiquiátrica forense que
determine su situación legal.
Fuente Oficial: Redacción basada en reportes de Alertas
Mundiales y testimonios de Los Andes Digital.
