Autoridades restringen el paso vehicular entre Ureña y Cúcuta tras detectar daños críticos en las bases de la estructura por las crecidas del río Táchira
Ureña, Estado Táchira. – En un despliegue de emergencia, el Ministerio de Transporte de Venezuela ha anunciado la suspensión total del tráfico por el Puente Internacional Francisco de Paula Santander.
La medida,
que entró en vigor este domingo 3 de mayo de 2026, tendrá una duración inicial
de 15 días, tiempo durante el cual cuadrillas especializadas realizarán labores
de rehabilitación profunda en la infraestructura que conecta a Venezuela con el
departamento de Norte de Santander, Colombia.
Inspección técnica revela daños en el lado venezolano
Tras una evaluación técnica conjunta entre Protección Civil Táchira y la Secretaría de Gestión del Riesgo de Cúcuta, se determinó que el tramo correspondiente a Venezuela presenta un deterioro severo.
Según el
reporte oficial de Fabián Prato, secretario de Gestión del Riesgo, el caudal
del río Táchira ha golpeado con fuerza los cimientos del puente durante las
últimas semanas de lluvias intensas.
Aunque el tramo colombiano no presenta riesgos inminentes, la integridad general de la plataforma está comprometida.
"Como medida de
seguridad para garantizar la vida de los usuarios, se ha prohibido el paso de
vehículos pesados y se ha limitado el tránsito a un solo carril para labores
logísticas antes del cierre total", indicaron las autoridades en el
comunicado oficial.
Rutas alternas y recomendaciones
El Ministerio de Transporte insta a la población y a los transportistas de carga a tomar previsiones y utilizar los pasos fronterizos alternos, como el Puente Simón Bolívar (San Antonio del Táchira) o el Puente Atanasio Girardot (Tienditas), para evitar el colapso de la zona.
Se espera que
la fuerza trabajadora estatal logre estabilizar las bases en el plazo previsto
de dos semanas.
Análisis : Un historial de cierres y tensiones en la
frontera
El cierre actual por mantenimiento técnico se suma a una
compleja cronología de interrupciones en este importante eje binacional, que ha
pasado por motivos políticos, sanitarios y naturales en la última década.
El bloqueo de 2015: Uno de los cierres más recordados
ocurrió en agosto de 2015, cuando el gobierno venezolano cerró unilateralmente
la frontera y decretó el estado de excepción en municipios tachirenses, una
medida que duró años y transformó la dinámica económica de la región.
La crisis de los contenedores (2019): En febrero de 2019,
la frontera vivió su momento de mayor tensión cuando se instalaron contenedores
sobre los puentes para impedir el ingreso de asistencia humanitaria, lo que
dejó las estructuras prácticamente inhabilitadas para el paso vehicular hasta
finales de 2022.
La Pandemia del COVID-19: Durante 2020 y 2021, el puente
permaneció cerrado para el tránsito masivo como medida de control sanitario,
permitiendo únicamente el paso de casos humanitarios y estudiantes.
Desgaste por el tiempo: El Puente Francisco de Paula Santander fue construido hace 57 años. Con un flujo de más de 8,000 vehículos diarios, el desgaste estructural es una preocupación recurrente.
La última gran rehabilitación se había gestionado tras la reapertura comercial de 2023, pero la fuerza de la naturaleza en 2026 ha obligado a una nueva pausa necesaria
Fuente: EFE / AlbertoNews / bitlyanews.com
