La pequeña de 7 años logró escapar de las llamas y, según testigos, corrió desesperada pidiendo auxilio para sus hermanos, pero la intensidad del incendio impidió que los vecinos pudieran rescatarlos a tiempo.
Una tragedia indescriptible ha dejado en shock a la comunidad de Serrinha, en el estado de Bahía.
Tres hermanos, de apenas 1, 4 y 5 años, perdieron la vida de forma atroz al quedar atrapados en un incendio que devoró su hogar durante la madrugada del pasado domingo.
Lo que ha generado mayor indignación es que, mientras las llamas consumían la vivienda, la madre de los pequeños se encontraba participando en una fiesta.
Crónica de una noche fatídica
De acuerdo con las investigaciones de la Policía Civil, la mujer, identificada como Cristina Nascimento de Jesús (27 años), habría salido de su residencia el sábado por la noche, dejando a sus tres hijos bajo el "cuidado" de su hermana mayor, una niña de tan solo 7 años.
Cerca de la madrugada, un cortocircuito o una vela (hipótesis que aún se manejan) habría iniciado el fuego en el inmueble ubicado en el barrio Ginásio.
La pequeña de 7 años logró escapar de las llamas y, según testigos, corrió desesperada pidiendo auxilio para sus hermanos, pero la intensidad del incendio impidió que los vecinos pudieran rescatarlos a tiempo.
Evidencias grabadas y detención inmediata
La conmoción se transformó en rabia colectiva cuando comenzaron a circular videos en redes sociales donde se observa a la madre de los niños disfrutando en una fiesta horas antes del siniestro.
Video
Cristina llegó al lugar de los hechos alrededor de las 8:45 a.m., cuando los bomberos ya habían controlado la situación y confirmado el fallecimiento de los tres menores.
Ante las evidencias de abandono, las autoridades brasileñas procedieron a la detención inmediata de la mujer.
Se le imputan cargos por abandono de incapaz con resultado de muerte, un delito que en Brasil conlleva penas de entre 4 y 12 años de prisión.
Duelo oficial y repudio social
La Alcaldía de Serrinha ha decretado tres días de luto oficial en memoria de las víctimas.
Mientras tanto, el caso ha reabierto el debate sobre la responsabilidad parental y la vulnerabilidad de los menores en situaciones de desatención.
Los cuerpos de los tres hermanos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal, mientras la única sobreviviente permanece bajo custodia de servicios sociales y familiares cercanos.