El secretario de Estado de EE. UU. reveló durante una reunión con el presidente Donald Trump que los ingresos petroleros ahora están bajo supervisión del Departamento del Tesoro y auditorías externas.
En una reciente sesión de gabinete liderada por el presidente Donald Trump, el secretario de Estado, Marco Rubio, brindó declaraciones contundentes sobre el futuro del sector energético en Venezuela.
Según el funcionario, el país se encuentra actualmente en un proceso dividido
en tres etapas clave: estabilización, recuperación y transición.
Lo que distingue a este esquema, según el secretario, es que el crudo se comercializa a precios de mercado y el dinero resultante es depositado en una cuenta estadounidense controlada por el Departamento del Tesoro y auditada por la firma KPMG.
Este proceso, afirma Rubio, garantiza que el dinero beneficie al pueblo venezolano y no sea objeto de robo, logrando por primera vez la "profesionalización" de la industria petrolera local.
