Tras una reunión de tres horas, ambos mandatarios anuncian acuerdos sobre minerales críticos y lucha contra el crimen organizado, mientras liman asperezas comerciales.
En un encuentro que ha acaparado la atención de la diplomacia global, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue recibido este jueves 7 de mayo por su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca.
La reunión, que se extendió por más de tres horas (superando el tiempo
previsto), marca un hito en la relación bilateral tras meses de tensiones por
aranceles y diferencias geopolíticas.
Lula calificó el encuentro como un "paso importante" para consolidar a las dos mayores democracias de América como referentes de estabilidad.
Aunque el tono fue descrito como cordial —incluso con bromas sobre el próximo Mundial de Fútbol en EE. UU.—, los temas de fondo fueron de alta densidad política.
Ambos líderes discutieron la cooperación en minerales críticos, un sector donde Brasil posee reservas estratégicas, y acordaron intensificar la integración de datos para combatir el crimen internacional y los cárteles de la droga.
El diálogo no estuvo exento de retos. Se abordaron las recientes discrepancias sobre los aranceles al café y la carne brasileña, así como la postura de Brasilia frente a conflictos globales como la situación en Irán y la reciente captura de Nicolás Maduro en Venezuela.
No obstante, Trump
destacó la "dinámica" personalidad de su par brasileño y subrayó que
la prioridad compartida es fortalecer las economías del hemisferio frente a
competidores extra-regionales.
Fuente Oficial: Corresponsalía en Washington / Agencia EFE
/ Comunicados de la Casa Blanca.
