El organismo humanitario confirmó los decesos ocurridos durante las labores de contención sanitaria en el continente africano.
Una emergencia sanitaria enluta al personal de asistencia humanitaria internacional tras confirmarse el fallecimiento de tres miembros voluntarios de la Cruz Roja, quienes perdieron la vida a causa del virus del Ébola en la República Democrática del Congo
Las muertes tuvieron lugar en un periodo comprendido
entre el 5 y el 16 de mayo, según detallaron los reportes más recientes
emitidos por la propia institución médica global.
Los trabajadores
humanitarios se encontraban desplegados en las zonas afectadas ejecutando
tareas de primera necesidad, que incluyen desde la atención comunitaria y la
detección de síntomas hasta la implementación de protocolos de entierros
seguros y dignos, procedimientos que son vitales para cortar la cadena de
transmisión del virus en las comunidades locales.
El brote de esta enfermedad infecciosa en la región central de África ha puesto nuevamente en alerta a las autoridades de salud pública internacionales.
Los equipos médicos
locales y globales enfrentan desafíos complejos debido a la densidad
poblacional y el acceso limitado a ciertos recursos en las áreas rurales, lo
que requiere un monitoreo epidemiológico constante para evitar una propagación
a gran escala hacia fronteras vecinas.
La federación internacional extendió sus condolencias a las familias del personal caído y reafirmó que mantendrá los despliegues de contención biológica en el terreno, reforzando las medidas de protección y bioseguridad para el resto de los brigadistas que intentan mitigar el impacto de esta contingencia médica.
Fuente:Federación
Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC).
