Una grave falla en la seguridad de la mina Liushenyu revela un saldo humano devastador tras un siniestro que pudo evitarse.
El sector minero en China se encuentra de luto tras un catastrófico accidente ocurrido en la provincia de Shanxi.
Una explosión de gas en el complejo carbonífero de Liushenyu ha provocado el fallecimiento de al menos 82 trabajadores.
Las investigaciones preliminares han destapado una serie de omisiones críticas en los protocolos de seguridad de la planta.
Entre las irregularidades detectadas, las autoridades identificaron una peligrosa sobreocupación en las galerías subterráneas; mientras los registros oficiales contabilizaban a 124 empleados en el turno, la realidad era que 247 personas se encontraban bajo tierra al momento de la detonación.
Además, la ausencia de sistemas de rastreo eficientes complicó las labores de rescate, dejando un saldo adicional de 128 personas hospitalizadas, dos de ellas en estado de extrema gravedad.
China, siendo el mayor consumidor y productor de carbón del mundo, ha enfrentado históricamente retos significativos en la seguridad industrial.
Este evento, catalogado como el desastre minero más grave de la nación en la última década, presiona al gobierno chino para endurecer las inspecciones en todas las regiones mineras y reducir la informalidad laboral en sectores de alto riesgo.
Aunque no se ha revelado la causa exacta de la explosión, se informó que los niveles de monóxido de carbono, un gas inodoro y altamente tóxico, superaron los límites permitidos..
En 2024, esta explotación fue incluida entre las 1.128 minas señaladas por la Administración Nacional de Seguridad Minera de China por presentar "graves riesgos para la seguridad", reportó el diario The New York Times.
El Ministerio de Gestión de Emergencias de China ha enviado 345 efectivos de seis equipos de rescate para colaborar en las labores de búsqueda y salvamento.
Shanxi, cuya superficie es comparable a la de Grecia y que cuenta con una población de aproximadamente 34 millones de habitantes, es una de las provincias menos desarrolladas de China y es conocida como la capital de la minería de carbón del país.
Cada año se extraen en esta región alrededor de 1.300 millones de toneladas de este mineral.
A comienzos de los años 2000, los accidentes mortales eran habituales en la industria minera del carbón en China. Aunque en los últimos años se han reforzado las normas de seguridad, los incidentes siguen registrándose.
En 2023, un derrumbe en una mina de carbón a cielo abierto en la región de Mongolia Interior causó la muerte de 53 personas.
En 2009, una explosión en una mina de la provincia de Heilongjiang, en el noreste del país, dejó más de 100 fallecidos.
China es el mayor consumidor de carbón del mundo y el principal emisor de gases de efecto invernadero, pese a estar ampliando a un ritmo récord su capacidad de generación de energía renovable.
Fuente:www.bbc.com
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