Tras una batalla legal, la justicia ordena a USCIS reactivar trámites de asilo y permisos de trabajo para ciudadanos de 39 naciones que quedaron en el limbo legal.
En una resolución de gran alcance, el juez de distrito John McConnell, con sede en Providence, Rhode Island, ha determinado que la administración del expresidente Donald Trump incurrió en acciones ilegales al congelar procesos migratorios fundamentales.
La medida afectó directamente a solicitantes provenientes de 39
países de África, Asia, América Latina y el Medio Oriente, impidiéndoles
avanzar en sus trámites de asilo, obtención de green cards, permisos laborales
y procesos de naturalización desde noviembre del año pasado.
El magistrado, nombrado originalmente por el expresidente Barack Obama, fue contundente al calificar las políticas gubernamentales como una causa de "limbo legal indeterminado" para incontables personas.
McConnell subrayó que los
retrasos en las adjudicaciones no fueron provocados por errores de los
solicitantes, quienes cumplieron estrictamente con los procesos legales, sino
que fueron consecuencia directa de la gestión de la agencia.
"El estado de derecho tiene que aplicarse a todos por igual y, como es evidente aquí, USCIS no ha 'seguido la ley' ni ha 'hecho las cosas de la manera correcta'", sentenció el juez, señalando violaciones a los estatutos administrativos y leyes migratorias.
Ante el dictamen, la orden judicial exige
que las autoridades reinicien el procesamiento de estos beneficios de manera
inmediata. Hasta la fecha, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se ha
mantenido en silencio sin emitir comentarios sobre el fallo.
