Ramona Irene Cuevas Martínez, de 70 años, fue víctima de una trampa mortal en Minas Gerais por parte de su pareja de internet y dos cómplices, quienes la despojaron de 34 mil reales antes de ser capturados por la policía
Una aterradora tragedia sacudió por completo el estado de Minas Gerais, en Brasil, cuando un romance virtual se transformó en una pesadilla macabra que terminó con la vida de Ramona Irene Cuevas Martínez, una ciudadana de 70 años oriunda de Presidente Prudente, en São Paulo.
La víctima decidió emprender un largo viaje con el propósito de encontrarse cara a cara con un hombre de 58 años con quien mantenía una relación a distancia a través de internet, sin imaginar que el destino final le depararía una trampa mortal guiada por la codicia.
Los datos de la investigación policial revelaron que, al notar la estabilidad y los recursos económicos de la adulta mayor, el supuesto novio confabuló con otros dos sujetos de 22 y 25 años.
El trío criminal mantuvo a la mujer retenida contra su voluntad durante dos días. Dado que la localidad inicial no disponía de las sucursales bancarias necesarias para sus fines ilícitos, los captores la trasladaron obligatoriamente hasta el municipio vecino de Jaíba para vaciar sus cuentas.
A pesar de que la septuagenaria intentó alertar de forma desesperada al personal dentro de la entidad bancaria, la presión y el cerco de los delincuentes impidieron que recibiera auxilio a tiempo.
Los agresores lograron consumar dos transacciones forzadas que ascendieron a un total de 34 mil reales, equivalentes a unos 6.500 dólares estadounidenses.
Con el botín en sus manos, compraron combustible y una herramienta de excavación para llevar a cabo el trágico desenlace en una zona boscosa de Jaíba, donde la golpearon severamente en la cabeza y la estrangularon, procediendo a quemar parcialmente el cuerpo antes de enterrarlo clandestinamente.
Tras dos semanas de angustiosa búsqueda ante la alerta de desaparición, las autoridades brasileñas rastrearon el rastro financiero y el flujo digital de las transferencias, lo que permitió a los cuerpos de seguridad dar con el paradero de los tres implicados y capturarlos en flagrancia.
Fuente: Autoridades de seguridad pública del estado
de Minas Gerais / Registros de investigación de la Policía Civil de Brasil
